Si entre usted y yo hacemos una prueba y le digo que recuerde alguna de las flores que ha visto cuando ha permanecido en un cementerio, seguramente me dirá dos o tres, como mucho cuatro. Tendrá en su mente los rosales, violetas o lirios de las flores en el camposanto. En efecto estas son algunas de las flores en el camposanto que se pueden encontrar, de forma visible, junto a lápidas o panteones pero si hacemos un poco más de memoria seguro que nos acordamos de alguna más.
Si solo acude a los camposantos el Día de Todos los Santos recordará otras flores diferentes que, ese día de celebración, se suelen utilizar para decorar las sepulturas de nuestros seres queridos. La tradición del 1 de Noviembre viene acompañada de crisantemos o gladiolos, entre otras flores como los claveles o las margaritas.
El sentido de las flores en el camposanto
Y se preguntará ¿Qué sentido tiene que se utilice en los cementerios una determinada flor o planta en concreto?
Pues lo tiene. En estos lugares cada elemento decorativo o arquitectónico tiene un simbolismo. En la llamada botánica fúnebre las flores se eligen según su significado simbólico y cultural. Pero no solo flores en el camposanto sino las plantas y vegetales que se reparten por los cementerios.
Desde la hierba o césped, abundante sobre todo en los cementerios no nacionales, hasta los omnipresentes y típicos cipreses, todo está puesto por un motivo.
La hierba tiene el cometido de transmitirnos tranquilidad, humildad y paz, la hiedra simboliza cariño y la elegancia en el adiós a nuestros predecesores, y así otras tantas especies vegetales con un cometido final.
Paz y armonía para el descanso
Simbolizar la brevedad de la vida es el fin conjunto de todas las flores con las que se decoran los elementos funerarios. Pero además del simbolismo también hay una función olfativa muy importante.
Los humanos tenemos un sentido del olfato menos desarrollado que el de algunos animales como los perros pero aún así percibimos las fragancias y las asociamos a lugares concretos, emociones o vivencias particulares.
Un cementerio es un lugar dónde debe imperar la paz y la tranquilidad como símbolo y respeto del reposo eterno de nuestros seres queridos que allí descansan.
A su vez estos lugares, aunque por el fin mismo del recinto es complicado, no deben transmitirnos una sensación oscura, es decir, no deben ser tétricos, deprimentes o lúgubres.
Más bien todo lo contrario, deben ser recintos funerarios dónde se pueda recordar y rendir tributos a nuestros difuntos en un clima de armonía y recogimiento. Por eso elementos como el ciprés, determinadas flores y las plantas aromáticas como la salvia o el romero son adecuados y visibles en los cementerios, en especial en los de la cultura mediterránea. Y también las flores, que cumplen un gran cometido cultural y sentimental.
En otro artículo detallaremos cuales son las flores en el camposanto que más se adecuan a estos ambientes y el simbolismo de cada una de ellas.















